Red Internacional de Solidariedad y de Luchas


Jueves, 28 de mayo de 2020

 
 

 

PALESTINA | Palestina en tiempos del COVID-19

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El pueblo palestino sufre la pandemia de Covid-19 como el resto de pueblos, pero con sus propias especificidades. Sufren como cualquier otra población empobrecida una enfermedad que es costosa de evitar y de tratar. Pero sufren como un pueblo colonizado, discriminado, dentro de las fronteras de Israel, en las zonas ocupadas de Cisjordania y aún más bajo el bloqueo en la Franja de Gaza.

Como en muchos otros países fuera de las regiones de Asia inicialmente afectadas, el pueblo palestino no se empezó a preocupar por el coronavirus hasta marzo de 2020. Las primeras informaciones que llegaban desde Palestina tenían un tono humorístico: provenían de Gaza y reivindicaban que era el lugar más seguro del mundo, dado que el bloqueo protegería a la población de contraer la enfermedad. Pronto, sin embargo, destacadas personalidades en el ámbito de la academia señalaron que si el virus llegaba a entrar en Gaza sería difícil evitar una tragedia. Gaza carece de los medios necesarios para curar la enfermedad, incluso de recursos sanitarios y equipamientos básicos. Las mascarillas disponibles o los test de detección son pocos y a ello se suman los problemas de aprovisionamiento de combustible y agua de calidad, entre muchos otros. Estas condiciones no se deben al subdesarrollo de la región, ni al bloqueo, sino a la destrucción planificada de la infraestructura palestina por el ejército israelí durante las muchas guerras sobre Gaza, incluyendo el bombardeo de 17 hospitales en la del 2014.

Dentro de las fronteras israelíes de 1948 la situación no ha cambiado mucho para la población palestina. Se les sigue tratando como ciudadanos y ciudadanas de segunda, y en esta crisis se les tratará solo después de haber cuidado de la gente que vive en los barrios judíos, que es donde se localizan los buenos hospitales. La nueva ley del estado-nación obliga a que todos los textos, incluidas las instrucciones de emergencia durante la pandemia (incluidos los famosos gestos de prevención) se publiquen solo en hebreo. Para la población palestina, cuya lengua es el árabe, no hay un plan de emergencia. Además, el racismo cotidiano que existe en Israel desde hace 70 años no ha desaparecido. Por ejemplo, incluso durante esta crisis sanitaria se han seguido destruyendo casas y campos en las zonas beduinas o en el desierto del Negev.

La consecuencia más debatida de la epidemia de Covid-19 en Israel ha sido la implementación de mecanismos de vigilancia sobre la población, a través de los móviles, y sin que los servicios de seguridad del gobierno tengan que solicitar autorización a la judicatura. Hay que tener en cuenta que otros gobiernos también han aplicado la “Doctrina del Shock” que describiera Naomi Klein, y que consiste en aprovechar las crisis para implementar programas de vigilancia masiva sobre la población. A menudo, estos gobiernos utilizan software israelí, desarrollado en principio para espiar ilegalmente a la población palestina. El primer ministro israelí, Netanyahu, ha aprovechado también para aumentar sus poderes militares y su autoritarismo. La población judía de Israel se queda de que la democracia se está viendo erosionada y que se están restringiendo sus libertades civiles, algo que nunca se ha cuestionado cuando la víctima de tales medidas era la población palestina.

Como en otros lugares, en Israel el peor lugar ahora mismo son las prisiones, y en particular aquellas con presos y presas de origen palestino. En estas prisiones sobreocupadas, el riesgo de transmitir la enfermedad es muy alto. Hechos recientes han llevado a la población reclusa a denunciar que las autoridades israelíes han cometido negligencias médicas deliberadas y sistemáticas. Por ejemplo, y mientras que las visitas de representantes legales y familiares estaban prohibidas, los primeros contagios dentro de las prisiones de Ashkelon, Ramleh y Moscobiya se tuvieron su origen en médicos y guardias de priones israelíes. La falta de productos de higiene, máscaras y guantes suscita también la sospecha de que exista un plan para propagar la enfermedad en las prisiones, lo que, unido a otros problemas de salud y a unos tratamientos deficientes, generaría una tasa de mortalidad elevada.

Una parte de la población palestina que vive en Cisjordania viaja cada día a Israel para trabajar, lo que entraña un viaje largo y complicado a través de controles militarizados. Sus empleos están muy mal pagados. A mediados de marzo, cuando el gobierno israelí decidió restringir la movilidad de la población, pidió que 25,000 personas palestinas se quedaran dentro de las fronteras israelíes de 1948 durante el confinamiento; lejos, pues, de sus casas. A estas personas nunca se las dotó de equipos de protección, ni se beneficiaron del alojamiento que se les había prometido. Además, cada vez que se sospecha que una de ellas ha contraído el coronavirus (incluso aunque solo tenga fiebre) se la devuelve a un punto de control en un vehículo militar y se la abandona en territorio palestino, sin ningún tratamiento de salud y con un trato absolutamente inhumano. Cabe de nuevo preguntarse si esta estrategia, además de estar destinada a evitar contagios dentro de las fronteras de 1948, no podría estar destinada a propagar el virus en Cisjordania, a sabiendas de que produciría caos y muerte.

En Cisjordania, el horror que sufre la población palestina es aún más difícil de sobrellevar ahora que lo primero de lo que la gente tiene que preocuparse es por su salud y la de sus vecinos y vecinas. ¿Cómo puede una comunidad cuidar su salud cuando un ejército ocupante sigue asaltando sus casas o confiscando paquetes de comida para las familias en cuarentena? Incluso han atacado la sede del Ministro de Gobierno palestino en Jerusalén, Fai al-Hadmi, antes de llevárselo a la cárcel, darle una paliza y obligarle a llevar una máscara sucia con restos de sangre seca. ¿Cuán cínico puede llegar a ser este ejército que, además de destruir casas, destruye también… un centro médico? Esto ocurrió el 26 de marzo en Khirbet Ibziq, cuando un bulldozer, dos camiones y un jeep del ejército israelí confiscaron una chabola hecha con planchas de metal, un generador eléctrico, unos postes, unas láminas, unos bloques de hormigón y unos sacos de arena y cemento que se iban a utilizar para construir un hospital de campaña.

Las tierras palestinas en Cisjordania se localizan a menudo cerca de asentamientos judíos ilegales. Aprovechando que la epidemia monopolizaba la atención, así como las restricciones a la movilidad impuestas a la población palestina, los colonos israelíes, haciendo suya la Doctrina del Shock, desarraigaron cientos de olivos palestinos, robaron ganado, destruyeron casas y graneros, atacaron a gente y se apropiaron de más tierras palestinas.

A principios de abril, había unos 8.000 casos de Covid-19 en Israel, 200 en Cisjordania y 12 en Gaza. En Cisjordania y en Gaza se aplicaron medidas de confinamiento más duras que en Israel. Siempre con el mismo humor palestino, los gazatíes preguntaban a la población europea: “Entonces, ¿cómo es eso de sufrir un confinamiento? Nosotros y nosotras lo hemos estado durante 13 años”. Ciertamente, aun cuando el confinamiento no dure mucho, esta situación recuerda a Gaza, como a cualquier otra prisión en el mundo. La población de Gaza también les dijo a los israelíes: “Ya nos gustaría tener vuestras condiciones de confinamiento”. La desigualdad en la región es incalculable. Israel no solo se niega a dejar que los suministros médicos lleguen a Gaza. El 28 de marzo Israel lanzó varios misiles a esta franja de tierra de 265 km2, en la que viven dos millones de personas en condiciones de gran precariedad y esperan con gran ansiedad la llegada del virus.

(1) https://www.middleeasteye.net/news/coronavirus-israel-shut-down-authorities-continue-evict-bedouin
(2) https://www.haaretz.com/israel-news/.premium-to-stop-coronavirus-spread-shin-bet-can-track-cellphoneswithout-court-order-1.8677696
(3) https://naomiklein.org/the-shock-doctrine/
(4) https://www.middleeasteye.net/news/coronavirus-israel-jails-palestinian-inmates-fear-lives-filthy-and-crowded (5) https://www.pchrgaza.org/en/?p=14353
(6) https://electronicintifada.net/blogs/ali-abunimah/israel-attacks-palestinians-they-fight-covid-19
(7) https://imemc.org/article/jerusalem-minister-i-was-forced-to-wear-a-dirty-mask-with-signs-of-dried-blood-on-it
(8) https://www.btselem.org/press_release/20200326_israel_confiscates_clinic_tents_during_coronavirus_crisis
(9) https://medium.com/@thepalestineproject/israeli-settlers-uproot-hundreds-of-olive-trees-near-bethlehem71e5a757d0be ; https://www.palestinechronicle.com/jewish-settlers-increase-attacks-on-palestinian-farmersin-jordan-valley/ ; https://www.middleeasteye.net/news/coronavirus-palestine-israel-settlers-exploitlockdown-annex-land
(10) https://imemc.org/article/israeli-soldiers-fire-missiles-into-gaza-4