Réseau Syndical International de Solidarité et de Luttes


vendredi, 20 septembre 2019

 
 

 

TURQUÍA | Nuevos ataques contra la democracia

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Una vez más, el gobierno del AKP-MHP en Turquía, liderado por R.T. Erdogan, está trampeando la democracia cuando los resultados electorales no le convienen.
Después del intento de golpe del estado en 2016, 96 alcaldes del HHDP, el Partido Democrático del Pueblo, la punta de lanza de las políticas progresistas en Turquía y en Kurdistán del Norte, fueron expulsados de sus puestos y reemplazados por funcionarios nombrados por el Estado. Después de las elecciones municipales de 2019, el HDP logró recuperar a través de las urnas las alcaldías de varias grandes ciudades. Pero el día después de las elecciones, el prefecto de la región kurda reclamó la expulsión de estos alcaldes. El 19 de agosto de 2019 fueron los co-alcaldes de Diyarbakir, Van y Mardin los que fueron expulsados y puestos en custodia. En el proceso, más de 400 personas fueron arrestadas. El discurso del estado se dirige en particular en contra del sistema de co-presidencia hombre-mujer, que es una de las bases del programa pollítico del HDP.

Cada día tienen lugar manifestaciones de apoyo, que son siempre violentamente reprimidas. La Red Sindical de Solidaridad y de Lucha apoya a todas las fuerzas progresistas de Kurdistán y Turquía que luchan en la actualidad por la democracia en Turquía y en el Kurdistán del Norte. En particular, apoyamos a los empleados y empleadas municipales que pertenecen al sindicato Tüm Bel-Sen, miembro de la confederación de sindicatos progresistas KESK, que están en primera línea en la lucha por los ayuntamientos kurdos.

Una vez más, los más básicos derechos democráticos están siendo violados de manera flagrante por el gobierno turco. Denunciamos que los gobiernos del mundo, especialmente los de la Unión Europea, todavía mantienen acuerdos comerciales con Turquía, a la que venden armas que se utilizan para reprimir a las fuerzas progresistas y entregando a Turquía millones de euros derivados del llamado “acuerdo por los refugiados”.